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De Princesa a Generala

 

(Pinche)

No recuerdo con exactitud la primera vez que te vi. Era muy chica y no tenía la capacidad de recordar pero sí la de reconocer todo aquello que era maravilloso, o que me hacía sentir bien.

El Rey de los goblins, los muñecos, Rainbow Brite, los ponys y esta fauna para chicos más grandes: vos, tus rodetes, y todo ese desquicio en el espacio.

¿En qué momento decidiste que era una buena idea vestirte con una túnica blanca, que te pusieran tremenda pelucona y andar a los besos con el carpintero Ford y con el que hace de tu hermano en la peli; mientras peleaban con un chabón con capa negra y máscara de plástico, cuya entrada se anticipaba por una marcha oscura que era tan emotiva como ridícula? No olvidemos al perro gigante con cinturón de balas, el robot cagón, el robot tachito de basura, el gnomito verde que hablaba raro.

10 años después, volviste a la pantalla grande. Armamos un grupo de amigos para ir a verlos y salí extasiada, me acababan de regalar un universo paralelo que no moriría jamás. Con 16 años, ahora sí era capaz de recordar, crear, construir, ustedes le dieron manija a una máquina que no quiso parar jamás.

Mi primera gata fue bautizada con tu nombre y adquirí, desde ese momento, todo el merchandising que estuviera disponible en relación a tus aventuras.

Por primera vez había una princesa a la que valía la pena parecerse. Por primera vez una rebelde sin miedo, túnica, rodetes, cadenas, trenza, ropa casi erótica. Por primera vez el “I love you. I know”. Me enseñaste tanto del mundo de los hombres con solo escuchar esa frase.

La gente hablaba de tu problema con las sustancias. ¿Y qué si te gustaba un poquito de más la fafa? A mí no me importaba, para mí eras princesa y fuerza, eras gracia y rebeldía, eras guerra, belleza y osadía. Todas las guerreras en adelante, se inspiraron en vos. No tendríamos Katniss, no tendríamos Lagertha, no tendríamos Daenerys sin vos, querida Leia, no tendríamos Hermione sin vos.

Mi gata fue creciendo, yo también. Vos hiciste películas olvidables y el mito permaneció intacto. Te transformaste en esa mujer con cara de madre que todos queríamos ver al llegar a casa. Bella, buena, divertida, princesa.

Y un día, llegaron noticias de Tatooine. Las historias de tus padres nos fueron contadas. El tormento de tu viejo, la valentía de tu mamá. Una de las historias de amor más hermosa y desgarradora, debo decir, mucho mejor historia que la tuya con el imbécil de Han. Entiendo que bebieras para olvidarlo, querida. Been there, done that.

Algunos pensaron que Amidala podría, con sus peinados loquísimos, ocupar tu lugar. No, no, querida. Desde aquél “Obi Wan Kenobi you are my only hope” sos la dueña absoluta de este universo, tranquila, ninguna hermosa Natalie Portman podrá reemplazarte.

Pasaron más años, me hice mayor. Pero mayor, mayor eh? Ya no puedo ir disfrazada al cine, no voy a las comic cons ni meto maratones salvajes con tus películas. Justo cuando se me estaba secando la planta, apareciste otra vez. Tu cara de buena madre brilló en el proyector y me brotaron las lágrimas.

De Princesa a Generala, te paraste ante mí, toda crecida y preparada, con unos ovarios como la Estrella de la Muerte pero aún débil al encontrarte con el imbécil de Han. Me encantó verte, cada escena fue un regalo, una caricia a mis necesidades de fantasía.

Lucas Films vs Disney? Lo siento, esa guerra no funcionará para mí. Podremos discutirlo días, meses, años. Para mí, cualquier guionista que le devuelva la vida a los grandes será idolatrado. Podría ser mejor? Podría ser distinto? Podría ser mil cosas… No me interesa. Leia y Han se fundieron en un abrazo, sus hijos, sus miedos, su terrible destino. Y todo sucedió ante mis ojos, no en mi imaginación.

Tu fantasía me lleva de la mano desde que tengo recuerdos, no me sueltes ahora, todavía no crecí lo suficiente como para dejarte ir.

Te fuiste una mañana de Diciembre y el mundo entero se puso de pie para verte partir. Absolutamente todos, te rendimos tributo.

¿Quizás no soportaste la partida de tu amado? ¿Quizás fue el dolor de ver en qué se convirtió tu hijo? Tenías los ojitos tristes, yo lo ví. O quizás, simplemente, es que los buenos se van rápido, se van antes que los demás.

Nosotros le enviamos nuestros besos, nuestro agradecimiento y nuestra emoción a tu mamá, y al día siguiente, ella decidió llevártelos personalmente. Espero que se hayan abrazado fuerte, espero que te te haya llegado mi paquete de amor. La galaxia entera ha perdido la belleza, el motor. Vagamos sin generala, sin órdenes sin ganas. Estamos tan perdidos sin Han y sin vos. Sin embargo, seguimos, vestimos trajes de personas de microcentro, tenemos reuniones de trabajo, comidas con una pareja amiga, arropamos a nuestros niños, pagamos la hipoteca, nos hacemos la manicura y nos acostamos a dormir.

Pero en el fondo, esperamos.

Lo que viene, tiene que ser y DEBE ser maravilloso. Lo siento Luke, la presión debe ser terrible. Vos ahí en la montaña intentando olvidar todo y nosotros poniendo toda nuestra esperanza en vos. Mientras la fuerza Jedi se prepara, nosotros seguimos viviendo esta insoportable vida real. Listos para el día en que la Galaxia vuelva a brillar, como todas las estrellas, como solo lo hacen las princesas, como nos enseñaste vos.

Gracias Carrie por decidir aceptar el papel más ridículo y kamikaze de la historia.

Gracias por Star Wars. Que la fuerza te acompañe.