ABPS del corazón.

el-amor-del-avion_858Si usted, señor pasajero, se creyó que es el único que ficha a los tripulantes, que es el único que le mira las piernas a las azafatas o los brazos a los TC mientras le acomodan el bolsito… si usted creyó que SOLO USTED deseó revolcarse con esas libélulas vestidas de rojo y azul( y variedades de colores celestes, violetas, grises y otros) que caminan por la cabina SE EQUIVOCA.
Los TC TAMBIÉN SE LO QUIEREN CEPILLAR.
Usted se creyó que esto era un 320?? No, mi querido.
ESTO, es el crucero del amor.

ABP: Pasajero Ayuda. Un ABP es un pasajero regular, común y corriente, que es elegido por un tripulante como ayudante en el caso de ser necesitado por alguna situación especial durante un vuelo, llámese esta: apertura de puertas en emergencia, asistencia a algún pasajero con movilidad reducida en caso de evacuación, colaboración con situaciones de emergencia generales o con el resto de los pasajeros. Se suele elegir a esta persona de acuerdo a sus características físicas ya que debe ser alguien no solo DISPUESTO sino CAPACITADO para ayudar.
SELECCIÓN de ABPS: Hay distintos momentos o etapas de vuelo en los que los tripulantes hacemos nuestra selección mental de ABPs, digo mental ya que el pasajero NO SABE que es elegido como ABP salvo que sea necesaria su ayuda.

Ahora vamos a ir a lo que nos compete en el día de la fecha.
Los ABPS del corazón.
La selección de los mismos debiera ser realizada, de ser posible, durante el embarque, haciendo contacto directo con el SUJETO ABP, preguntándole su número de asiento, tomando el boarding pass intentando tocar con la punta de nuestros dedos, la punta de los suyos; transmitiéndole nuestra única y encantadora energía tripulántica, electrocutándolo con los átomos de nuestra pasión profesional, con los cationes de nuestros cuerpos latentes bajo el uniforme, en una conexión mínima pero escencial.
De no ser posible estar en la cabina durante el embarque, la selección de ABPs del corazón, podrá hacerse mientras se está parado durante la demostración de seguridad, si fuera necesario, se le pedirá lo siguiente al jefe de servicio a bordo.

“Cuatro Juliet, Luces en bright”

Este procedimiento tiene como objetivo la clara visión de la cabina para no confundir un ABP con otro, ya que eso sería algo catastrófico para la finalidad de esta selección. El jefe deberá encender las luces según dice el manual y luego procederá a asomarse disimuladamente por el costado derecho del avión, que en realidad sería el izquierdo del jefe, y con un cafecito cortado en la mano esperará la señal del TC.
El TC dirá:

“Tripulación Espera OK”

El jefe dará su consentimiento si le parece que el ABP aplica, caso contrario, fruncirá el entrecejo haciendo un pucherito arrugando la naríz levemente y levantando toda la mitad superior de la cara hacia arriba. Ante esta negativa, es deber del jefe dar una segunda opción. Una de las opciones puede ser:

“Yo voy con Tres Alfa”

Galley trasero tendrá su oportunidad de seleccionar ABPs del corazón durante chequeo de cabina libre, indicando que la hebilla metálica del cinturón debe estar siempre hacia arriba y que el bolsito está mejor debajo del asiento: estas dos acciones son acercamientos clave sobre todo si uno se agacha un poquito para ser más cálido.

Procedimiento durante el servicio: Es muy importante ser delicado, respetuoso y no vulgar. Yo sé que le cuesta mucho a los lectores de este Blog no ser vulgares, pero tal como se indica en el manual de ABPS del corazón capítulo 1 revisión 7 mil, es muy importante que el ABP se sienta cómodo, ya que además de ser un ABP del corazón, es un pasajero y no queremos que se sienta acosado ni presionado.
Durante el servicio, se le puede ofrecer doble, triple y hasta cuádruple bebida, se le pueden hacer chistes estúpidos para intentar averiguar dónde se hospeda y cuántas noches se queda. También se le puede tirar algún hielito, reirse, pedir excesivas disculpas y pasarle unas servilletitas. Intentar no tirarle café ni té ya que no queremos prenderlo fuego, se puede mejor optar por un juguito o algo de sprite, después le movemos el carro y lo acompañamos al baño.
Tener cuidado con esta técnica: en el 60% de los casos salió mal, el pasajero se enojó y no solo no aceptó ser ABP del corazón sino que hizo una carta de queja con nuestro nombre y apellido. Chequear si tiene pantalón blanco, suelen ofenderse más.

La encuesta: para todos aquellos que lo utilizaban como un buen método para conseguir el mail o el facebook, ya no está vigente, así que habrá que usar más la imaginación.

Situaciones Especiales:

Postas o pernoctes, en este caso hay que poner extra atención durante el servicio, también puede ser durante el recorrido de cabina, en el período de calma podemos ofrecer algo más para beber en la zona de este pasajero, para generar conversación y averiguar si el pasajero es nativo de la provincia en cuestión, en caso de respuesta afirmativa activaremos el DRILL de ABPS del corazón, el atacante deberá quedarse ahí al lado para que quede bien claro que EL es el atacante, el ayudante proveerá información acerca del hotel donde nos estamos hospedando y cuantos días pasaremos en el destino, esto debe hacerse con extremo disimulo por supuesto. En algunos casos, el ABP del corazón seleccionado ha optado por ser ABP del informante y no del atacante, estos son riesgos que siempre se corren. Mientras tanto, en el salón del la justicia el informante se encargará de no informarle nada al capitán.

ABPs del corazón, los queremos, los amamos, queremos tenerlos esta noche para amarlos por siempre aunque por siempre termine en el desayuno del premium tower, queremos adorar sus bellos cuerpos, idolatrarlos, venerarlos; que nos lleven a comer en Santiago de Chile a un restaurante romántico con velas y champagne, que nos pasen a buscar con el auto por Polvos azules y nos ayuden a subir las bolsas hasta la habitación. ABPS los amamos, queremos pasar esta noche como si fuera la última, queremos entregarles todo de nosotros.
Todo…
todo…

No, pasajes no.

Los mejores momentos del 2010

Esta entrada debería haber estado a final del 2010 pero vengo un poquito retrasada. Les dejo un pequeño homenaje visual, un Ranking de mis mejores momentos del año.

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El día que conocí al perro oveja en Calafate.
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El día que encontré un teléfono de Delivery en Calafate, también se puede pedir por mensaje de texto.
05012012(003)
El día que conocí al gato mascota del aeropuerto de Calafate
02122011(003)
El día que conocí a una chica que cerraba la lunchera con candado y después perdía la llave.

13022012(002)
El día que descubri un agujero en la sábana del Holliday Inn.

27122011
El día que conocí el avión invisible que ocupaba la manga de Mendoza, por el cuál no nos habían asignado esta posición.

13022012
El día que comí huevos revueltos a las 6 de la mañana solo porque estaban ahí.
30122011(003)
El día que el doble de Boudou nos vino a abrir la puerta.

13022012(003)
El día que casi me traigo esto en el carry.

26022012(006)

El día que me traje esto en el carry.

21122011(005)
El día que, finalmente, pudimos volver en ojotas. ( ferry)

30122011(004)
El día que la polilla inmunda no quería salir del costadito del carro y me atemorizó todo el vuelo con su quietud.

07122011(003)
El día que volé con una que tenía la medias igual de rotas que yo.

01012012(011)
Y después de todo eso, volver a casa.

Instrucciones para mear

Me estoy meando, abro la puerta, cierro, trabo, me bajo las medias de descanso con dificultad, cada microsegundo de cercanía con el w.c. hace que el pis esté más cerca de salir involuntariamente, me bajo la bombacha apenas, levanto la tapa con la puntita de un dedo para no tocar el bordecito asco y un segundo antes de la gloria… EL PAPEL CUBRE ASIENTO DE INODOROS NEFASTO. POR QUEEEEEEEÉ??? QUIÉN LO PUSOOOOO? POR QUÉEEEEE? Lo detesto, no lo uso, jamás me apoyo en la tabla… Y en ese momento… Diganme por favor si soy la única… Sin sacarlo, ni correrlo, ni moverlo, hago pis sobre la parte central circular del papel babéé de arroz manteca barrilete y voy viendo como se va hundiendo al ganar peso. Finalmente lo derroto, queda en el fondo del receptáculo negro y se despide con el monstruoso y depredador ruido del flush.

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Accidentes domésticos (y regionales)

Llego al avión con un dolor de cabeza terrible, el rodete me quedó demasiado tirante y me está matando. Voy al espejo para soltarme el pelo y volver a arreglármelo; al destrabar el baño, dejo el extremo izquierdo de la uña del dedo índice de mi mano derecha colgando como un ahorcado del rudimentario tornillo escondido detrás del cartel de “lavatory”. No me duele, porque es uña, pero puteo porque las tenía recién arregladas, putos baños. Empujo para abrir y no puedo, la puertita de abajo de la bacha se abrió, se cayó el tacho de basura y está trabando la puerta del baño. Empujo, empujo, no hay caso. Meto la mano por el costado que queda semiabierto y logro enganchar el tacho asco vomitado cagado metiéndolo un poco más hacia adentro, la puerta del baño se cierra y me atrapa la mano, pego un grito, me ayudo con la otra mano, la trato de abrir más, mientras con la mano atrapada intento cerrar la puertita del halon-freon. Misión cumplida. Sacamos el carro, abrimos el gabinete, sacamos el mantel, mientras mi compañera sube las bebidas, yo saco las cafeteras, a una de ellas se le zafa la manija y se abre entera sobre las piernas de mi compañera, me putea en arameo y se va al baño corriendo a sacarse las medias o ponerse agua fría encima de ellas. Como un novio arrepentido, le ruego disculpas a través de la puerta del LD, ella sale, me dice que no es tan grave pero que le sale calor de la pierna y seguimos armando. Le sigo pidiendo disculpas mientras cargo las cervezas, un chorro de agua helada cae por el costado de la gaveta plástica bañándome los pies. Las dos nos reímos, por no llorar. El galley está inundado, secamos. Salimos. Voy contando hacia atrás cuando un pasajero saca la pierna, sorpresivamente, hacia el medio del pasillo, haciéndome tropezar hasta casi caer, mientras mi compañera sigue empujando porque no me ve y atropellándome con el carro. La media se engancha en la esquinita rota y oxidada de una gaveta de metal que está abajo con la repo de bebidas y me hace un cortecito en la pierna. Seguimos. La pinza vuela por el aire como entrenada por el cirque du soleil, la capturo justo antes de que caiga en la cabeza de un pasajero, le sirvo un café, al apretar el botoncito de la tapa, sale un chorrito presurizado que me deja la cara a lunares de café caliente. Los pasajeros sonríen, me limpio, seguimos. Empieza la turbulencia, tratamos de apurarnos, la gente se descompone y cuando volvemos hacia el galley, una cola de zombies verdes me persiguen lentamente, amenazándome con sus buches llenos. Claro que sí, uno finalmente me atina y me regala su preciado guiso de entrañas tapizando mi delantal y algunas partes de mi oreja (como fue eso posible, no lo sé). Guardamos el carro y nos rociamos en Lisoform. Una mamá se acerca y nos dá en la mano un pañal maloliente explicándonos que no sabía donde ponerlo. Cuando nos damos cuenta de lo que es, ya es demasiado tarde.
Aproximación, tormenta en Buenos Aires, casi no podemos terminar de guardar las cosas, el galley es una coctelera, se sacude de un lado al otro, tiemblan las puertas, se ven relámpagos dentro del avión, se escucha la lluvia caer en el fuselaje, nos atamos, apagamos la luz. El aterrizaje deja mi dentadura en la 15 juliet.

Y así llegamos a casa, con dolor de cabeza, el estómago revuelto, cagadas, vomitadas, mojadas, con las piernas quemadas, las medias rotas y sangrantes, las uñas partidas, las manos raspadas, la cara sucia, oliendo a chivo, a pegote, a café. Oliendo a avión.

Me doy una ducha con la luz apagada, las piernas presurizadas van sintiendo como vuelven a la normalidad. Salgo y cancelo la cena, la salida, la juntada, la previa, el cumpleaños, el vernisage.
Me acuesto en la cama suavecita que me abraza mientras me laten los pies. Apago la tele, la luz, la compu, el celular y el cerebro.
Cierro los ojos y empiezo a soñar. El momento más esperado del día, llegó la relajación. Respiro profundamente para recibir a mis sueños y para mi gran sorpresa, ¿Qué es lo que sueño? Claro que sí, sueño que estoy en el avión.