Koh-Tao-3
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Newbie

(Pinche)
Somos 5. Dolce, Marooned Bitch, el Niga y un amigo del Niga que no conozco. Yo vengo a ser la quinta pata de la mesa, no muy prescindible que digamos.
Planeamos el viaje medio en pedo, con la mesa llena de sánguches y medialunas, los perros en los sillones y los gatos pasándose de pierna en pierna. Decidimos que el destino era Thailandia. Todos de acuerdo. Checked.
Cada uno eligió algo en particular. Dolce quería bucear en Koh Tao, Marooned los templos de Bangkok, el Niga la isla de James Bond y yo Phi Phi island. El desconocido probablemente no eligiò nada, pobre. Qué viaje de mierda se va a comer. (?)
Todos viajamos sujetos a espacio, stand by, sublo, con ticket free, o como cada uno elija decirle: significado? dependemos de los asientos libres, de los que no fueron vendidos o los que no se presentan por diversas razones. Hace años que viajo de esta manera, sufriendo hasta ùltimo momento, comprando chocolates y haciendo sonrisas amables a personal de tràfico, deseando que nuestros apellidos sean los nombrados dos minutos antes del cierre del vuelo. He subido a muchos, he quedado abajo de unos cuantos, he dormido en aeropuertos, en pisos, en asientos, en salas de embarque, he vuelto dos veces a la casa donde me hospedaba con mis valijones y un mueble desarmable de Ikea que pesaba tres veces mi humanidad. Mi mejor amiga, armando y desarmando los asientos de atràs del auto, puteándome en todos los idiomas, deseando que de una puta vez me subiera al aviòn.
Esta vez quise hacerlo diferente, y haciendo uso de un beneficio nuevo, compré pasajes confirmados para el primer tramo. Son mucho màs caros que los stand by, pero siguen siendo un tercio o un cuarto que los que pagan los pasajeros sin este beneficio. De esta manera, mis amigos viajarìan sujetos a espacio ( por decisiòn propia) unos 4 dìas antes, y yo, el 1ro de Marzo, con ticket confirmado, tranquilìsima y sin cortar clavos, harìa el tramo Buenos Aires Lima y luego Lima Madrid, para conectar en Barajas con un Qatar, o un Royal Jordanian destino Bangkok. Estas dos opciones, sujetas a espacio, cada una con una escala, en Doha y Amman respectivamente.
La aventura comenzò el 29 de Febrero por la tarde, mientras armaba la valija y me daba cuenta de que saquè MI VUELO CONFIRMADO con una escala en Lima de 9 HORAS.
Ya se pueden reir. Ya me pueden decir estùpida, imbécil y novata. No sè què pasó. Dormida, borracha, no sè, no sé en qué estado saquè ese pasaje. En fin.
A las 2 y media de la mañana terminè de lavar los platos, sacar la basura y cambiar las piedras de los gatos. A las 5.30 tendrìa el remis en la puerta. 4.30 sonò el despertador, me duchè, me teñì los pelos de los brazos para no ser tan marginal en la primera impresiòn al menos y me puse en manos de la religiòn del aviòn.
Hago la cola del check in, saludo a las chicas de tràfico con un beso y me dan las tarjetas de embarque para ambos vuelos. Què placer.
Subo la escalera mecànica y miro todo el aeropuerto, saco una foto obligada y me voy al control policial del equipaje. Con mis dos boarding passes en la mano, verifico que el vuelo Lima Madrid tiene un horario de embarque posterior al que yo creìa. Dice 23.30 horas, mi vuelo partìa a las 20 horas. De pronto, ya no me siento tripulante, no me siento uniformada, protegida, calma, tranquila. De pronto me vuelvo pasajera, entro en pànico, miro hacia todos lados, el counter de mi puerta de embarque està vacìo aún, espero media hora y finalmente aparecen los chicos. Toda nerviosa les explico mi situaciòn: si no llego a Madrid para las 3 de la tarde, pierdo mis conexiones, por lo que tengo que pasar la noche en Madrid y perderme un dìa màs en el paraìso. En este caso Koh Samui.
Me dicen que mi vuelo està 4 horas demorado, nada que hacer. Me siento en la sala de embarque y espero a que me llamen para subir.
Subo, me siento, me cago de frìo, me pongo una campera con corderito que estuve a punto de no traer màs o menos 4 veces, auriculares, mi lista mansa de spotify, cierro los ojos, me despierto con olor de comida. Sanguich de pernil de cerdo y queso, las escucho decir. Què feo suena pernil de cerdo, dan ganas de volverse vegano de una, pero me lo como igual. Las chicas me alcanzan una bolsa con una revista Cosas, una lata de coca y un amenity kit (antifaz, medias, tapones, lapicera, cepillo de dientes). La gran familia aeronàutica, no importa de donde seas, siempre que te presentes en la puerta, intentaràn darte un trato preferencial. Màs lindos ellos.
Aterrizo en Lima unas 4 horas màs tarde, me meo, pero la yanki de al lado durmiò todo el vuelo y no me daba saltarla por encima ya que tengo unas plataformas que podrìan hacer que termine todo muy complicado.
Aguanto. Los pasajeros se paran, la jefa hace el anuncio de que se sienten, dos, tres veces. La gente se sigue parando. Las chicas se paran SIENTESE SEÑOR, SEÑORA TIENE QUE ESTAR SENTADA. Cierran los bins con caras serias. En el medio de la cabina una chica se para, abre el bin y saca una guitarra. Vuelve a sentarse, pero con la guitarra en la mano. Indispensable, claro.
Bajo del aviòn, saludo, devuelvo la revista y agradezco. Me enfilo hacia el sector de trànsito internacional. No despachè equipaje, solo ando con un carry muy chiquito y una mochila. La chica del mostrador de trànsito se apiada de mì levemente, me dice que intentarà meterme en un vuelo de otra compañìa que sale a las 21 horas, llegarìa a Madrid a las 14.30 o sea 1 hora y 50 minutos antes de que Royal Jordanian haga push back,
Son las 11 de la mañana y tengo que volver a las 6 de la tarde para saber si pueden subirme a ese vuelo o no.
Camino sin rumbo por el aeropuerto de Lima. Un cartel dice “Salòn Vip”, què màs da? Con la identificaciòn de tripulante y 19 dòlares tengo acceso ilimitado a sillones cama, computadoras, wifi, baños, duchas, bebidas y comidas y ENCHUFES. Aquì me tienen. Son las 2 de la tarde y a las 3 me convierto en calabaza, o abandono la zona vip o vuelvo a pagar 19 dòlares: el pase solo me habilita por 4 horas.
4 horas de demora, 4 horas de vuelo, 4 horas de pase.
Supongo que pagarè, pagarè y pagarè hasta que alguien me venga a sacar como a Homero del tenedor libre. No tengo mucho màs que hacer. Me estoy poniendo al dìa con House of Cards y los sanguchitos de pollo, e intentando descubrir dónde està la tecla que tiene el acento que va para el lado que corresponde en este teclado de mierda.
En una hora saldrè a pagar nuevamente y a las 6 de la tarde me diràn si tengo la suerte de ser aceptada para el vuelo de las 9, o si tengo que esperar hasta las 12 de la noche y perder mis conexiones.

Mientras tanto, mis amigos, los que se la jugaron sujetos a espacio, me mandan fotos sonrientes en trajes de neoprene.
Ohhh, la religiòn del aviòn.
Bienvenidos a la experiencia de la newbie en Thailandia. Ya les irè contando.

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Abrime

(Pinche)
Yo sé que la cagué. No creas que no. Sé que estaba todo bien y que, de un momento a otro, decidí desaparecer de todos lados y borrarme. Recuerdo el momento exacto en el que ocurrió porque yo estaba ahí, o al menos alguno de mis “yoes” lo estaba.
Como te escribo muchas veces pero no querés verme ni escucharme, voy a decirte por acá todo eso que ya no querés saber, porque te conozco y sé que sos tano duro como la piedra, y a mí eso me encanta pero me juega tan, tan en contra hoy.
Vos sos una piedra preciosa para mí, lo fuiste siempre, un topacio brillante encandilante, un rubí, un diamante. Me dije a mí misma durante años que necesitaba volver a un recuerdo hermoso, porque todo estaba muy oscuro allá en el pozo, y lo mejor que tenía para recordar fue ese despertar en Berlín, que hicimos los huevos revueltos y comimos todo tipo de cosas obesas, con el solcito de esa mañana fría pero calentita de amor y de risas, sentados en el sillón enorme, con caras de dormidos y sacando turno para hacer caca en el baño en el que filmamos “JÁDOOOGGGG”. Ese fue mi momento feliz, a esa imagen volvía cada vez que se derrumbaban mis paredes. No sé por qué no pude decirlo, no sé por qué no pedí ayuda, o por qué simplemente no me tiré a llorar en tu cama mientras me hacías chistes imbéciles o me gritabas levantate revendada!! Pero no pude. Me escondí, porque mi tristeza era tan grande y mis ganas de no ver absolutamente a nadie eran tan poderosas, que quería enterrarme muy abajo, quedarme a oscuras, llena de tierra la cabeza, los ojos, los oídos, y no escuchar tus chistes y no reírme con vos. Ay qué tonta fui. Cuando saqué la cabeza de la tierra, te extrañé en seguida. No hizo falta ver tu foto ni tus videos, me hiciste falta cuando pude respirar el aire ese que viene cuando empezás a querer estar vivo de nuevo. Tu amistad es estar vivo de nuevo, por eso te extrañé.
Fui tonta todas esas veces que dijiste del Bar Globo, fui tonta por no tener nuestro encuentro secreto en el que hablaríamos todas pavadas sin parar ni un segundo pero nos curaríamos un poco de todo este mal. Fui tonta cada vez, cada día, cada encuentro al que no fui. Hoy me arrepiento de lo tonta tonta que fui. Me avergüenzo de haber desaparecido, de haberme escapado, de no haber sabido cómo decirte que estaba enterrada y que no podía respirar.
Cuando volví, me dijiste de mil maneras que ya era tarde. Te conozco, reventado. Somos de la misma familia cubrepileta y sé que tu dolor va por dentro, que no lo compartís, que no lo demostrás. Perdoname haber sido tan estúpida y tan cerrada, no supe hacerlo de otra manera, no supe cómo hacer.
La vida te pone adelante grandes maestros, a veces uno es capaz de verlos, a veces no. No me lamento de todas las veces que los maestros hayan pasado desapercibidos, no extrañaré lo que jamás conocí, pero vos… no quiero perderte, no puedo perderte, porque a vos sí te conocí, mi topacio precioso, a vos yo te vi, y no quiero perderte de vista nunca más, nunca jamás, porque no quiero respirar tierra, no quiero estar muerta ni que me ganen las sombras. Quiero ser tu amiga siempre, quiero ser tu amiga desde que te conocí, y quiero ser tu amiga 3 mil veces más por el tiempo que perdí.
¿Esta es la manera en la que los enamorados se dicen te amo? No me importa. Te amo. Y te amaba abajo de la tierra, no creas que no, pero era amor de barro no era amor globo, era amor que se me atascaba en la garganta cuando quería hablar. Estar enterrado vivo no es fácil, amigo. Abrime la puerta, por favor.
Traigo la ropa llena de tierra, abrí la puerta de abajo con la llave maestra y estoy sentada en la escalera de tu palier, esperando a que llegues de un vuelo, o que te levantes de la siesta. Tengo bizcochitos para el mate de ustedes, me harías un té? Tengo la ropa embarrada, si querés me quedo parada en la alfombra, no quiero ensuciar tu casa, pero tengo muchas ganas de llorar y abrazarte, porque sé que estuve mal y que no querés escucharme, pero acá estoy.
Llena de tierra pero de pie, en la puerta de tu casa, con bizcochitos, y cara de boluda. Abrime, dale, reventado, porque de acá no me voy a mover.
Y te voy a llenar de tierra el palier.

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Bolita

(Pinche)
Hola.
¿Sabías vos que la última vez que estuviste en mi casa, me acosté a oler tu lado de la almohada cuando te fuiste?
Sí. Y también me pongo tus remeras cuando te olvidás alguna en mi quilombo.
Hay algo en el olor de las pieles que me tranquiliza. Un efecto vientre materno, un efecto clonazepam. Cierro los ojos ante tu olor, que es mejor cuando no estás que cuando estás, porque sin tu presencia, siento menos necesidad de fingir que me da vuelta por completo, que me estupidiza, me pone bizca e imbécil. Cuando no estás, viene todo el dramatismo de tu partida, de extrañarte, de añorar tu vuelta, de imaginar que no vas a volver jamás y que eso es lo único que queda de vos.
Sí, estas cosas hacemos las minitas. No sé si nos las enseñaron o vienen en el pack con los tampones y los papeles de carta de colores. También nos sacamos esas fotos en las que ponemos smileys y frases siomes, y las compartimos para que todos las vean, en especial otras minitas menos ingeniosas que nosotras, o más envidiosas, esas que no se animan a ser pelotudas porque están demasiado ocupadas en parecer geniales.
¿Sabés que una vez salí con un chico que me retaba cuando se me caía el pelo en su casa?
Se despertaba a la mañana antes que yo y gritaba desde el baño cuando encontraba pelos en el piso.
Yo me hacía bolita en la cama hasta que dejaba de gritarme, y trataba de volverme a dormir. Siempre mi respuesta ante los gritos y los maltratos, fue tratar de dormir. Sigue siendo así.
La tristeza se combate con comida. La agresión, durmiendo.
Un tiempo después, había aprendido a pasar un bollito de papel higiénico por el piso antes de dormir, juntaba todos los pelos y así a la mañana, menos gritos.
Pasados los años, en otra casa, juntaba los pelos con un algodoncito y el chico del momento preguntó “Qué hacés?” dije nada. Tiré el algodón al inodoro y a dormir. A los pocos días recibí un mensaje que decía” Me desperté esta mañana y en mi almohada había un pelo tuyo, te extraño mucho”.
Mi cerebro no es capaz de comprender. Pobre, no puede.
A la noche le conté la historia de los pelos en el piso y el chico dijo “Debería agradecer que tus pelos anden por todos lados, cada vez que encuentre un pelo tuyo lo voy a adorar, como una parte sagrada que quedó para recordarme cuánto te quiero”. Tomá Arjona. No existís.
La gente se torna susceptible en lo que tiene que ver con su propio hogar y la invasión del otro.
El vasito sin lavar, la frenada en el inodoro, el control remoto fuera de lugar. Las chicas vamos dejando pequeñas cosas para estar más cómodas. Algunas tendrán intenciones ocultas, nunca fue mi caso. Si dejo una bombacha en tu casa no es que quiera mudarme pasado mañana, es por si me cago algún día. Mentira, no es por si me cago, pero necesitaba decirlo. En realidad las chicas no nos cagamos, pero muy probablemente la manchemos de un flujito inmundo de todos los días, que no tenemos ganas de compartir con vos cuando nos bajes la bombacha, son cosas nuestras, por eso dejamos un bolsito con 3 pavadas. No estamos tratando de embocarte un pibe ni de conocer a tus viejos, tan solo es un bolsito, relax.
Una amiga encontró una tanga en el cajón del chico con el que empezó a salir. Lo peor fue que el chico le dijo que era de ella, como convenciéndola. Una sabe como son sus propias tangas, lo juro. Si son viejas, porque te las pusiste 3 mil veces y si son nuevas, porque son de batalla. Conocemos todas y cada una de nuestras tangas, no me quieras meter que esa tanga es mía, hijo de puta. Consejo para los hombres: si encuentran una tanga, tírenla. No se metan en quilombos. Si la chica la reclama, digan que llevaron la ropa a lavar a lo de la mamá y que desapareció entre las sábanas. Tanga ajena es quilombo seguro, aunque se hayan visto 4 veces.
Y a las chicas, cuando hagan la cama, saquen las tangas que quedan en el fondo entre las sábanas, es muy feo estirando la cama que aparezcan 3 distintas, queda feo.

Hoy tengo 35 años. No me olvido tangas en ningún lado, no encuentro calzones, ya no barro mis pelos con un algodoncito, ni dejo bolsitos con cosas en la casa de nadie.
Hoy huelo el costado de tu almohada, porque no estás, porque sin tu presencia, quedó el dramatismo de tu partida, de extrañarte, de añorar tu vuelta, de imaginar que no vas a volver jamás y que eso es lo único que me quedó de vos.
Entonces me levanto a comer salvajemente, tapo todas tus ausencias con comida, y después me hago bolita, todos los días, todas las noches, y trato de dormir.
Para combatir toda esta tristeza, toda esta ausencia, toda esta agresión.

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El alcaucil

(Pinche, acuéstese al lado, quédese conmigo, y olvídese del mundo)
Mil veces la misma imagen.
Mil veces yo sentada en ese sillón.
Mil veces veo desde afuera como me abren el pecho con un cuchillito pequeño al que parezco no temer. Mil veces cortan los cables que sostienen mi corazón. Mil veces lo reemplazan por algo que no llego a ver qué es, podría ser un robot, podría ser un animal muerto, podría ser un tumor.
Mil veces cierran, mil veces dejan adentro algo extraño.
Mil veces creo que es un vegetal.
Mil veces te vas.

La indicación dice que debo volver a amar. Mil veces volver a amar.
Me levanto y todo funciona a la perfección, los desayunos, los colectivos, el uniforme, los aviones, los amigos, los animales, las pistas de baile, pero el corazón.
La indicación dice que involuntariamente funcionará de manera mecánica y romántica a la vez. La indicación asegura que es fácil y que ocurrirá cuando deba ocurrir. Que me calme.

Pero por Dios, qué cosa me han guardado adentro?
Esto no funciona bien.
Devuélvanme el mío, llévense esta angustia, esta corrupción.
La última vez que vi el mío, vestía un traje de confianza absoluta, vestía el traje de amor. Por favor, búsquenlo, reconózcanlo, devuélvanmelo. Si lo compraron en un mercado negro, díganle que no puedo seguir sin su ritmo, sin su tempo, sin su amor.
Lo que sea que me han guardado adentro no sirve, no anda, se está pudriendo, me está matando.
Por favor.

Mañana cumplo 35 años, esta adolescencia ya no me cuadra, ya no funciona más.
Te enojás porque lloro, te enojás porque no me entendés,
No puedo explicarme, lamento que te sientas engañado al haber pensado que tenía el mundo tan resuelto. No somos más que una manada de destrozados, abandonados, agusanados. Nos cuidamos unos a otros, nos lamemos las heridas, intentamos olvidar. Lamento haberte mentido, lamento haberte engañado, siempre estuve así de mal.
Parece que he conseguido de todo? No tengo nada. Una manada de moribundos, un libro que no sirve para nada, un corazón vegetal.
Nadie me va a querer así.
Todos mis pasos en falso, todas mis arenas movedizas, todas mis almohadas borroneadas.

El alcaucil que tengo en el medio del pecho.

El alcaucil que me ataron a la aorta no sirve para un carajo.
Sacámelo.
Llevátelo lejos y plantalo en un campo. Que crezca una planta que llegue hasta el cielo. Que me queden las venas atadas en un nudo, que el alcaucil rece desde el cielo para que del nudo de venas me nazca un nuevo corazón. A ver si puedo mirarte a los ojos y dejar de tener miedo, a ver si puedo cumplir 35 años y dejar de llorar, a ver si puedo reírme de verdad, y dejar que me abracen. A ver si el miedo se esconde por los próximos 35 años, a ver si el miedo de una vez por todas me tiene miedo a mí.

Mil veces me tiro en el pasto y te pido que te quedes. Te lo pido con los ojos, no le hagas caso a mis palabras, las que te dicen que te vayas.
Mil veces almohadas borroneadas, mil libros que no sirven para nada, mil veces perros con gusanos, mil veces el alcaucil.

Cada vez que despierto, y cada vez que no duermo, mil veces el alcaucil.