Quiénes son los dioses y quiénes los monstruos.

(Pinche y encienda altavoz)
Era obvio que me iba a enfermar. La combinación de los efectos de la terapia regresiva, el fin de semana electrónico, los exámenes de 67, el aire acondicionado y mi mente retorcida me dejaron al 15%.
Low batt.
Me desperté con los ovarios latiendo. Me tomé la pastilla antes de que fuera demasiado tarde, pero ya era demasiado tarde. No fue la peor ni la más salvaje de las veces en las que mi endometrio rugió enfurecido, pero ciertamente se hizo sentir. Mi útero me está diciendo algo que no quiero escuchar. Ni de él, ni de los médicos, ni de los hombres que quieran tener hijos con una mujer como yo. Sencillamente no puedo hacerlo. Por más que lloren sangre, se auto flagelen y se turnen mes a mes por hacerme sufrir, arrastrarme, gritar y vomitar. Seguiré cubriendo los síntomas con drogas. No seré madre, lo siento.
Pasé el último día del curso rogándole al cielo que no me dieran las puntadas en el medio del aula y, finalmente, lo logré.
Se hicieron las seis y volví a casa, convaleciente sobre Optimus, como un Aragorn abatido sobre su caballo. Claro que, después, hubo consecuencias por mi distracción.
Esta mañana, cubierta de mocos y flotando entre estornudos, me fui al aeropuerto en el transporte de la empresa.
-Dónde vamos? Dice el chofer
-Ezeiza
-Vamos por abajo?
-Me da igual.

Llegué a Ezeiza y los kioskitos no me imprimían la tarjeta de embarque. Faltaban 40 minutos para embarcar, me voy al check in y me informan que mi vuelo no salía de Ezeiza sino de Aeroparque.

QUE?

Mi culpa.
No leí la fotocopia con el instructivo. No presté atención cuando dijeron dónde nos juntábamos, o por costumbre, como siempre venimos a Ezeiza para las revas…
Pienso: me vine a Ezeiza, tengo 40 minutos para conseguir un auto de la empresa, volver a Aeroparque, hacer el check in, pasar policía, migraciones y llegar a las ala de embarque.

Listo no llego.

La gente del check in me ofrece muy amablemente cambiarme el vuelo a uno dentro de hora y media. Acepto.
Me dan asiento en premium economy, como riquísimo, no tengo a nadie al lado, vengo leyendo la fraseología de preparación de cabina en 67, re enamorándome de las imágenes de Leonardo Di Caprio en la pantalla 1jkl y escuchando Gods & Monsters con el porcentaje pequeñísimo de audición que conservan mis oídos resfriados y presurizados. cada vez que eructo está bendita coca light se destapan por un micro segundo y escucho claramente a Lana decir: No one’s gonna take my soul away.
Me sueno los mocos sin parar, voy al baño y retiro una cantidad inapropiada de papel tipo carilina del compartimento de arriba del baño LA.
No paro de estornudar. No puedo respirar, me gotea la nariz como al Diego. Me tomó un qura plus y un ibu 600 y suplico no tener un soponcio de taquicardia a 10 mil pies y tener que auto insuflacionarme, errecepearme y desfibrilarme ya que no soy tolerante a las efedrinas en general.
El capitán hace el anuncio de descenso y nos saluda while we fly over the Andis (mi anuncio preferido).

Hago una instrucción de ABPs en mi mente, moviendo los labios como quien canta una canción con auriculares, sin emitir sonido alguno, y pienso en la posibilidad de que un ABP se acerque a mi vida y, al ver que no puedo vivirla, me saque a un costado y me tire hacia abajo de una puta vez, no sólo para que no me olviden ahí, sino para que no estorbe con mi cuerpo inerte mientras los demás intentan vivir.
También espero que alguien me esté esperando allá abajo y me recuerde que me aleje de todo esto.
Estoy en el Charlie Quebec Mike, me quedan 25 minutos para tocar suelo casi latino, mastico chicle para estimular la trompa de eustaquio. La escucho a Lana decir when you talk is like a movie and you are making me crazy y siento como me late fuerte el corazón.
¿Será que estoy viva?

No, me está dando taquicardia.

Se destapan mis oídos y me seco dos lágrimas sobre la Cordillera de los Andes.
Lana dice fuck yeah, yo voy a 120 ppm, cierro el QRH, respiro con los ojos cerrados, me ajusto el cinturón y en mi tierra de dioses y monstruos, me vuelvo invisible.

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Explicar el dolor.

(Swimming in a fish bowl)
Todo se puede poner en palabras. Todo puede ser explicado, una casa, un perro, el perfume, los sabores…
pero, explicar el dolor?
¿Se puede explicar el dolor?
Ustedes quieren reír. Lo sé. Ustedes entran a este palacio para que nosotros los bufones les contemos cosas tontas y pongamos caras que nos ridiculicen para que ustedes puedan reír.
Y nosotros lo hacemos. Yo lo hago. Invento historias, las decoro, las escribo, se las presento con una foto y una canción, y todos contentos.
Pero ¿quién es la persona que está del otro lado de las letras?
¿Importa?

El corazón no debiera sentirse latir. Uno debería poder estar acostado y no escucharlo, no verlo, no sentirlo a punto de explotar. A uno no le debería latir algo en la garganta, no debería bajarse la presión, faltar el aire, achicarse la habitación. Sin embargo pasa.
Los ataques de pánico pasan. Los ataques de llanto, le pena metida ahí adentro, la desesperanza, el miedo a que este día no termine más.
¿Qué nos han hecho, a nosotros, los tristes? ¿Qué cosa tenemos mal en la química de nuestros cuerpos, qué enzima no podemos sintentizar?¿ Por qué no podemos ser felices como los demás?
¿Por qué no nos podemos olvidar de una vez de todos esos pensamientos que nos persiguen?
Cuando uno puede observar su propio corazón latiendo a través de la ropa, cuando las pulsaciones se sienten como si la bomba estuviera dentro de la boca, cuando duele el corazón como estuviera infectado, o moribundo… algo anda mal.

La cabeza anda sola.
Quiero que lo sepan.
No existe tal cosa como el entrenamiento de la mente.
Es mentira.
Si vos me decis “ponete bien” no me voy a poner bien.
Si me decís “no pienses en eso” voy a pensar en eso igual.
Por qué? Porque la cabeza va sola.
Se la ha criado, alimentado y acariciado con golpes, y hoy, funciona a fuerza de golpes.
Qué pasa cuando uno no quiere más golpes?
Qué pasa cuando uno decide tirarse de un auto en movimiento porque sabe que va sin frenos a un precipicio?
Qué duele más? Los raspones? La muerte súbita? La culpa de saber que había gente en el auto que siguió y uno no hizo nada?
Todo me duele igual.
No sé explicar el dolor.

Trato de buscar el momento exacto en que se me pudrió la nuez. Ese segundo en el que alguien se acercó con la maza y me dio en el medio de la cara, dejándome destrozada para siempre.
¿Cuándo fue?
Ni siquiera me puedo acordar.
Pero de ahí en más, todo fue tapar huecos y llenar espacios. Todo fue maquillar al muerto para que pareciera vivo, barrer bajo la alfombra y hacer reír a los demás.
A mí casi nada me hace reír.
La gente no me divierte. Me cuesta mucho encontrar códigos en los otros que me parezcan copados, en general todos me parecen unos tibios y está bien así. No es que me crea más que nadie, envidio la capacidad de los demás de reírse de todo, de tentarse, de encontrar felicidad. Los envidio con odio, con ganas, con fuerzas. Amo una carcajada ajena y la odio. Una buena carcajada que te haga sonreír, te haga sentir partícipe de su momento de felicidad.
Respiro hondo en la posta más depresiva de la historia de la aviación.
Siempre me toca llorar en Neuquén, no entiendo por qué.
Soy ansiosa y no me banco estar mal. Quiero encontrarle solución urgente a mis problemas y no soporto que la angustia no se vaya y las horas pasen. No me olvido, no me distraigo, me quedo ahí estancada, pensando en el motivo de mi desolación, una y otra vez, imaginando las situaciones dolorosas en loop. La cabeza no sabe parar. Trato de dormir, no funciona.

Debería estar acostumbrada después de tantos años.
Pero no.

Lo único que lo disipa durante unas horas, es volar.
Armar el carro, ofrecer las bebidas, desarmar el carro, aterrizar.
Y de vuelta al horror.

¿Explicar el dolor?
Algunos hemos sido visitados de niños en nuestras cunas, por una mala de Disney que nos dejó el toque de la oscuridad, de la desconfianza, de la destrucción.

“Todo lo que toques será destruído. No podrás formar, mantener, crecer, evolucionar.
No podrás crear.”

Me acuesto a ver cómo la vida me pasa por encima. Eso es el dolor.
No querer verlos, a ustedes, seres, personas.
No entender para qué todo esto.
No saber dónde está la punta de la hoja para darle vuelta y empezar de cero.
No conocer el significado de volver a empezar.

¿Qué nos han hecho? ¿Cuándo nos dieron el golpe mortal que nos dejó en coma emocional?
Desenchúfennos. Déjennos ir de una vez.

No podemos explicar el dolor.

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Great place to work

Me acuerdo cuando la servilleta venía adentro de la cajita. Ohh qué tiempos aquellos.
Y una compañera me dice anoche “¿Te acordás cuando las medias de descanso apretaban?” Es verdad, no te las podías poner, era una lucha de contorsión que empezabas media hora antes del horario de búsqueda, terminabas transpirada y agotada y todavía no habías salido de tu casa.
Me acuerdo cuando les dábamos cinturones a las mamás con bebés para el despegue. Y después cuando les tuvimos que explicar que ya no era seguro. Se quedaban mirándonos onda wtf hasta la semana pasada me lo diste?? Bueno, la aeronáutica es así señora. Entonces ahí salía yo diciendo que Airbus hizo una prueba con Crush Test Dummies y que se COMPROBÓ que el bebé está más seguro en brazos de un adulto que entre un cinturón trampa mortal aprisionador que seguramente le hará mucho daño en una maniobra brusca en tierra o en un período de turbulencia. Si, es verdad, yo decía eso. Ustedes no saben la cantidad de cosas por día que no podrían creer que yo le digo a los pasajeros para hacerlos felices.
Ayer nomás salimos a hacer el servicio La Difamadora y yo (por qué se llama la Difamadora, es otra historia) y arranco en la fila uno, Buenas noches cómo le va? qué le sirvo para tomar? quiere un cafecito un té blabla. Sirvo la primera fila y cuando paso a la segunda, sirviendo un café, lo noto ESPESO, OSCURO, como si fuera petróleo. Le digo a la difamadora, vos le pusiste más café a la cafetera? “Si” me dice toda contenta. Uhhh ya tenía. Habíamos hecho la cafetera con cuatro tapas de café, lo que equivale a UN MONTÓN. Vuelvo una fila para atrás y le saco el café de la mano a la señora de la 1Juliet, NOOOO SEÑORA no lo tome, démelo. Pero qué pasa querida? Pasa que le estoy salvando la vida, si usted quiere volver a dormir alguna vez en esta semana deme ese café que le hago uno nuevo. Retiro los tres cafés de la fila pidiendo disculpas y preparando cafeteras nuevas para todos y todas. La señora, con su nuevo café en la mesita, me pregunta “qué le pasaba al café querida?”
“Era un asquete señora, tómese ese que le hice, que es un lujo”.
Recuerdo cuando todavía se usaba hacer reir al que se paraba para la demo de seguridad. Chiste demodé. Los compañeros, con tal de hacerte pasar un mal momento, pasaban sentados en un carro, se colgaban un delantal del cuello hacia atrás simulando ser una capa, y parados sobre el jumpseat hacian que el otro compañero agitara el delantal, dando una sensación de que estaba volando en el medio del galley, otros se ponían en bolas, otros hacían bailes africanos… y vos ahí parado, tratando de no reírte de la estupidez suprema de los dos nabos de atrás. Pero eso es historia. Así como los sanguchitos en los vuelos a Ushuaia, eran 95% PAN.  Promedio de sanguchitos que me comía por vuelo: seis/siete (por tramo). Llegaba de ese vuelo con principio de bulimia.
Recuerdo el King David y las visitas de los fantasmas. Fantasmas que también nos visitaban en el Gen. Ohh qué lindos recuerdos el Gen de Santiago. Estaba buenísimo porque te invitaba a conocerte más con la tripulación. Generalmente te daban la misma habitación que tenía tu compañero el que se iba de la posta a las 5 de la mañana, entonces vos llegabas de tu vuelo tipo 12 de la noche, metías la llave ( SI, tenía llave) y cuando abrías la puerta, tenías ropa arriba del sillón y la ducha corriendo. Era el capitán del otro vuelo, que aparecía en toalla y te decía ” QUÉ HACÉS V.!???” Y vos con los ojos abiertos como platos, el carry en una mano y el picaporte en la otra te quedabas petrificada, sin palabras, tratando de entender por qué te estaba sucediendo tener que ver a este señor mayor en toalla adelante de tus ojos no teniendo ningún interés en hacerlo. EL SEÑOR REPITE QUÉ HACÉS!!!!??? y vos cerrás la puerta sin contestarle, con la cara de diez mil colores, para dirigirte a la recepción la ira que venís juntando desde los tres tramos, a cobrarle a ese front desker todo el odio de la recogida de auriculares y las diez mil veces que tuviste que correr el carro del duty para que pasaran al baño. Pero, los casi latinos no se enojan nunca. Te miran y te dicen IA, pudo haber sido un error. Pero bueeeeno, son todos compañeeeros. NOOOO! NOOOO! NO SOMOS TODOS COMPAÑEROS!!! ESE SEÑOR ESTABA CON SU PECHO PELUDO ADELANTE MÍO! YA NO PODRÉ MIRARLO COMO UN CUATRO TIRAS! A PARTIR DE AHORA SU PECHO CANOSO Y PELUDO ME PERSEGUIRÁ EN TODOS LOS BRIEFINGS! DAME UNA HABITACIÓN QUE TENGA MUCHO ALCOHOL EN EL FRIGOBAR! QUIERO OLVIDAAAAR!
Entonces llegas a la habitación (no hay nadie) y vienen tus compañeros con pizza  y te cuentan que ese hotel está en una zona de funerarias, o algo así y que entonces está lleno de fantasmas y que el hotel está maldito. OJO. a mí me chupa un huevo que el hotel esté maldito, por mí que me armen el carry, me lo desarmen, me hagan cosquillitas en los pies y se me acuesten cucharita, pero hay que saber que esas cosas a algunas chicas no hay que decírselas.
¿Ustedes tienen idea de lo ESTÚPIDOS que quedamos en el hotel de Mendoza?
-Buenas noches dice el recepcionista, mientras entrega papelitos para firmar y biromes.
-Buenas noches dicen las conchudas.
-Qué hay que llenar? preguntan.
El tipo no lo puede creer, puede ser que sean TAN taradas, vienen cuatro veces al mes desde hace 5 años y llenan siempre lo mismo NOMBRE APELLIDO DNI y FIRMA. Entonces, para qué carajo preguntás que tenés que llenar!?
Pero no responde eso. Responde: Nombre Apellido Dni y Firma.
-Ah. responden.
Y entonces salta una: AY NOOOO 504! Esta es la del fantasma???! No, no, yo no duermo ahí, qué miedoo! No me la podés cambiar!?
-No hay más habitaciones, responde cara de orto.
-Ay no, yo no duermo en toda la noche me da terror, la otra vez le desarmaron el carry a un chico te enteraste? No, me voy a dormir a tu cuarto. si?
Yo: Se.
Y ahí la tengo toda la noche ocupándome los enchufes con sus cargadores, con su olor a culo del vuelo, cagando en mi baño y comiéndose todo de mi frigobar.
Me recago en el fantasma Benito y la concha puta madre espíritu que lo parió.
DESARMAR CARRYS?
POSTA?
Cómo una fuerza sobrenatural, una energía del universo sin encarnar, un finado sin cuerpo, si querés, podría desarmarte el carry on y tirarte la ropa hacia afuera?
No lo entiendo. Misterio.
Sin embargo, cada posta en Mendoza es lo mismo. Estoy llenando la planilla y cuento en silencio a ver qué conchuda dice primero “a quién le toco la del fantasmaa?” AY OJALÁ QUE ME TOQUE A MI Y ME ASESINE ASÍ NO TE TENGO QUE SOPORTAR EN EL VUELO DE VUELTA PEDAZO DE BOLUDA.
Pero la boluda tiene tanta suerte que seguro si me asesinan vuelve ferry. Y AHI VOY A VENIR YO EN VERSIÓN  FANTASMA PARA ATERRORIZARLOS  A TODOS, ME QUEDARÉ A VIVIR EN EL BRAVO SIERRA JULIET Y PASARÉ ARRASTRANDO HALONS, TIRANDO CAJITAS POR EL AIRE Y METIÉNDOLES HIELITOS ADENTRO DE LAS CAMISAS. BRR QUÉ FRÍO.
SUPLIQUEN QUE NO ME MUERA.SÓLO ESO DIGO.
Este post se fue a la mierda. Esto suele pasar en las postas a Neuquén, donde no hay fantasmas pero te dejan un jaboncito de telo arriba del bidet, sin papel. O sea que no podés decir si fue usado o está impoluto, y donde para conectarse a internet, tienen a un millón de elfos domésticos pedaleando en bicis fijas para generar 3 MB. Claramente yo siempre llego a la posta cuando están en hora de almuerzo, o les dieron vacaciones.
Recuerdo una vez que, llegadas a Bariloche, nos comuican que hay problemas con una habitacíón, la que debíamos compartir una compañera y yo. Había goteras, o algo similar, así que, no habiendo más lugar en el hotel, nos llevaban a otro hotel a 5 cuadras de allí. Vuelve la camioneta, nos subimos con los carrys y allí nos vamos como las huérfanas del grupo a vivir a otro hogar. yo sentí tristeza, no me pregunten por qué, debe ser ese complejo de Annie del orfanato que llevo dentro.
Llegamos al hotel y nos dicen que la habitación aún no está lista, si queremos tomar algo en la barra (?) Y bueno, nos tomamos dos té con leche, imaginate que 9 am con uniforme no me voy a pedir un Jaggermeister. Como a los 10 minutos nos vienen a preguntar si queremos una cama o dos. Nos miramos. Tenemos pinta de parejita en luna de miel traviesitas que se vinieron vestidas de azafatas?
DOS!!
Ah, ok, entonces esperen por favor unos minutos más que subimos las camas. (?)
Yo para ese entonces ya me imaginé que me estaban armando el altillo y que iba a dormir como Harry Potter en el cuarto de las escobas.
Pero no. Era una habitación normal. 20 minutos después, las recién casadas cruzaron la puerta.
A ver, cómo les explico? CHICO, es poco. Evidentemente no habían encontrado una habitación donde entraran DOS CAMAS. Razón por la cuál, tomaron la cama grande ( que en muchos hoteles son dos colchones unidos) y las separaron unos centímetros. El espacio para pasar era ínfimo. Digamos que a los pies de la cama quedaba lugar para que pase una sola, porque si pasábamos las dos, una se caía arriba de la cama. Una mesa de luz a cada lado y espacio para dejar la valija? No.
El remate fue el siguiente. A mi derecha, si estiraba la mano, podía tocarlo, estaba el vidrio esmerilado azul del baño. Ese vidrio llegaba hasta arriba, por suerte, haciendo de pared divisoria entre el baño y la habitación.
Mi compañera me dijo voy al baño y entró.
La ví y escuché sentarse, lavarse los dientes, apretarse unos granos, etc.
LE DIJE: CECI QUIERO QUE SEPAS QUE TE ESTOY VIENDO.
AY NO BOLUDA NO ME MIRES.
NO TE QUIERO MIRAR PERO ESTÁS AHI.
NO ME MIRES FORRA!
Miré para el otro lado, estiré mi pierna y la apoyé arriba de la cama de ella. Definitivamente estábamos muy cerca.
Pusimos horarios para cagar y la convivencia fue genial, antes de dormir le acaricié el pie con la punta del mío y le dije “Hasta mañana mi amor”. Ella estalló de risa.

Y si, es un lugar hermoso para trabajar. Las anécdotas del pasado van quedando atrás y nos vamos superando, porque la verdad es que ser assafata, es lo más hermoso quiay.

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Manténla préndida fuégo.

(music on)

Se acerca una persona y te pregunta:
-De qué trabajás?

Hay cuatro respuestas posibles:

1-Soy tripulante.
La persona piensa que trabajás en un barco.

2-Soy tripulante de cabina.
La persona no entiende lo que le dijiste.

3-Trabajo en una aerolínea.
Eso es para no decir cosas que no van a entender pero evitar todo lo que ocurrirá en el punto 4.

4-Soy azafata.
INMEDIATAMENTE, por más que estás en jogging y remera de Newell´s All Boys adelante de él, acabás de bajar cuatro kilos, te crecieron las tetas y una pija invisible vino flotando hacia tu boca.
Te volviste una diosa, una puta, alguien intocable, la más cogible del barrio y su amor para siempre.
Te la imaginás parada en la mitad de la cabina haciendo la pavada, léase por esto: marcando las salidas de emergencia con las manos. Marcar las salidas de emergencia en idioma de hombre sería como chupar de a diez pijas, veinte, treinta. No sé. Ser la madre de sus hijos, cocinar milanesas, pero que te guste jugar a la Play. O aún más que eso, terminar de coger y pedir la pizza sin que él tenga que abrir el ojo ni tocarte con el dedo gordo del pie. Y que te vistas y bajes a buscarla. Y la pagues. Y te comás una sola porción.

Necesito que entiendan que de cada 10 azafatas solamente dos están buenas. Para que después no rompan las bolas cuando se bajan del avión y le digan a los amigos que:
A-Eran todas viejas
B-Eran todas gordas
C-Eran unos papagayos

Entendamos que, salvo excepciones, que en mi empresa las hay, y hay muchas… no nos eligen por la belleza sino por otras cualidades. Y NO ME ESTOY TIRANDO ABAJO, ESTOY SIENDO REALISTA.
Qué pasó con la época en que las azafatas eran todas altas, rubias, con ojos claros, dientes perfectos, boca carnosa, 90-60-90? No lo sé. Pregúnteselo a ellas, que hoy deben tener 60 años y están entregando chicken or pasta en American Airlines. Los tiempos han cambiado, ahora buscan personalidad (?) y gracias a eso, los bagayos nos hemo vuelto azafatas y a mucha honra!

La azafata es un asco.
Sepa que la azafata siempre se está cagando.
No caga en el avión, no caga en el hotel, no caga en su casa porque justo cuando está ahí no tiene ganas, entonces contiene, contiene, contiene. Se presuriza y anda todo el día aguantando con cara de activia.
La azafata siempre se está meando. No tiene tiempo de bajarse las medias y mear en ese baño inmundo en el que mean los pasajeros; porque además, las pocas veces que lo intenta termina con la media meada y la pierna chorreada, razón por la cuál espera, espera, espera.
La azafata siempre tiene hambre. Come como carnicero, se come todo lo que ve, come parada, come con las manos, come aunque el sánguche se le caiga al piso, porque es el único que hay. La azafata se come lo suyo y lo que dejan los demás. La azafata le envidia la comida al compañero que se trajo de la casa, siempre quiere que le conviden y nunca dice que no cuando le ofrecen. La azafata quiere que le regalen comida, es un elefante de zoológico, quiere que le tiren galletitas, que le ofrezcan de los tuppers, que le compren cosas en la escala. La azafata quiere que los que van en traslado con pasajes de cortesía, como cobus, de la empresa, de otra empresa, con cockpit pass le traigan regalos de comida. Y nunca los quiere compartir ” Noo, al cockpit no le demos total ni se enteran, lo dividimos entre nosotras, my precious my precious”
La azafata tiene las medias sucias. Chorreadas de jugo, de leche, de coca, de café.
El saquito de descanso de la azafata huele a nicho. Ese olor a avión rancio, a chivo viejo, a perro mojado.
Los zapatos de la azafata tienen salpicadas del mesozoico.
Las uñas de la azafata están sucias, las manos secas, los brazos pegajosos.
Los pelos de la azafata están siempre a medio crecer. ¿Cómo estar depilada todos los días de la vida? IMPOSIBLE! traspasan la media, fíjense en el próximo vuelo si miento YO NO MIENTO! Traspasan la media!!!!
La azafata parece que está caliente siempre pero después no quiere garchar nunca. Pregúntenle a los novios si no. ( Promoción no válida dentro de los seis primeros meses de relación).
La azafata es borracha.
No puedo explicar cómo ni por qué, pero siempre termina en pedo.
La azafata tiene várices, arañas, lombrices, todo tipo de insectos tatuados en sus piernas. La presión ha hecho estragos en su circulación.
La azafata tiene arrugas. La cara se le seca, la piel se le seca, LA CONCHA SE LE SECA.
El ambiente del avión te la seca, no se puede evitar.
La azafata tiene vértigo, miedo a la velocidad, a la electricidad, al fuego, al viento fuerte, a que la empujen, a que la asusten, a que le aparezcan de atrás de un mamparo. La azafata es pelotuda.
La azafata se tira muchos pedos siempre en todos lados. Su culo es una olla de presión día y noche, en tardes de vuelo, en cuatro eles, en vacaciones, en talleres y cursos. Su culo está genéticamente dotado para albergar el porcentaje de gases raros que la atmósfera sea capaz de soportar.
La azafata tiene sueño. La dejás dos segundos en silencio y quieta y se duerme.
La azafata es adicta al celular. No la jodas cuando lo tiene en la mano. Bastante ya con tenerlo apagado durante el vuelo y perderse de todo lo que le está pasando abajo a la gente que no está a su alcance. El celular es su amigo, su novio, su amante, su familia, su único contacto con el mundo de verdad, ese mundo hermoso e inmundo a la vez, ese mundo al que pertenece tan poco pero a veces no extraña nada, ese mundo en el que no quiere estar, pero que ama con todo su ser.
La azafata engorda de 2 a 3 kilos en sus primeros meses de vuelo, y así sucesivamente año tras año, le aprietan las medias de descanso en el rollito de atrás de la rodilla, le aprieta la pollera en la panza, le aprieta la blusita en la sisa, se le descocen los sacos en la axila, le explotan los cierres de las faldas. La azafata engorda como una hija de puta. Pero después hace dieta.
Entonces la azafata vive de malhumor. PORQUE NO PUEDE COMER LO QUE QUIERE. Porque tiene hambre, porque tiene pedos, porque está gorda, porque tiene olor a chivo, porque tiene las medias pegajosas, porque está sin dormir, porque se quedó sin batería en el celular, porque no tiene novio, porque el novio no la coge, porque el novio la quiere coger pero ella no tiene ganas, porque el que se coge tiene novia, porque se la quieren coger los que no son sus novios, porque el que ella se quiere coger es puto, porque sí.
PORQUE SÍ.
ESTÁ DE MALHUMOR PORQUE SÍ.

¿Y vos? ¿Seguís pensando que una azafata es sexy?